Miércoles, 4 de febrero de 2026

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Detenidos del Estado Islámico escapan de una prisión en Siria

Alrededor de 200 detenidos de bajo nivel del Estado Islámico escaparon de la prisión de Shaddadi, en el noreste de Siria, después de que guardias de las Fuerzas Democráticas Sirias...
Alrededor de 200 detenidos de bajo nivel del Estado Islámico escaparon de la prisión de Shaddadi, en el noreste de Siria, después de que guardias de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), lideradas por kurdos, abandonaran el recinto, según informó un funcionario estadounidense. Posteriormente, fuerzas del gobierno sirio recapturaron a muchos de los fugados, añadió la fuente, y cerca de 600 combatientes extranjeros del EI habían sido trasladados desde Shaddadi a otros centros de detención antes de la fuga y permanecen bajo custodia. El incidente desencadenó un cruce de acusaciones entre Damasco y las FDS, con ambas partes responsabilizándose mutuamente de la falla de seguridad. Las autoridades sirias afirmaron que ahora controlan la prisión de Shaddadi, mientras que las FDS no ofrecieron comentarios inmediatos. La fuga se produjo en medio de tensiones persistentes tras un reciente acuerdo de alto el fuego entre ambas partes. La evasión pone de relieve preocupaciones de larga data sobre la vulnerabilidad de los centros que albergan a sospechosos del Estado Islámico en el noreste de Siria. El hacinamiento, la escasez de recursos y los arreglos de seguridad fragmentados han dejado a muchas prisiones expuestas a disturbios internos, ataques y fallos de gestión. Funcionarios de Estados Unidos y de países aliados han advertido reiteradamente que estas debilidades aumentan el riesgo de fugas que podrían permitir a militantes reagruparse, llevar a cabo ataques o intentar cruzar fronteras. Socios locales, en coordinación con respaldos internacionales, actuaron con rapidez para localizar y detener a los fugitivos, según indicaron funcionarios, y se estaban tomando medidas para reforzar la seguridad en los centros restantes. Analistas señalan que las fugas carcelarias han sido históricamente una táctica eficaz del Estado Islámico para reponer filas y mantener la actividad insurgente incluso después de perder el control territorial. El episodio subraya las lagunas en las soluciones a largo plazo para la detención, el procesamiento judicial y la repatriación de combatientes extranjeros y locales. Muchos países siguen mostrándose reacios o lentos a aceptar repatriaciones, mientras que la cooperación internacional en materia de procesos judiciales y custodia segura ha sido insuficiente. Autoridades y expertos advierten que, sin un apoyo internacional sostenido y coordinado y vías legales más claras, las vulnerabilidades en los centros de detención probablemente persistirán, prolongando un desafío de seguridad para Siria y los Estados vecinos. https://www.youtube.com/watch?v=01Pd7ztZ3xI