Miércoles, 4 de febrero de 2026

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El Pentágono prepara tropas ante los disturbios en Minnesota

El Pentágono ha puesto a unos 1.500 soldados del Ejército en servicio activo en órdenes de preparación para un posible despliegue en Minnesota, en medio de una escalada de disturbi...
El Pentágono ha puesto a unos 1.500 soldados del Ejército en servicio activo en órdenes de preparación para un posible despliegue en Minnesota, en medio de una escalada de disturbios vinculados a una operación federal de control migratorio, según informaron funcionarios. Las unidades, procedentes de batallones de infantería de la 11.ª División Aerotransportada con base en Alaska y entrenadas para operaciones en climas fríos, fueron colocadas en estado de alerta por si las autoridades determinan que la violencia en torno a las protestas y a las acciones de control aumenta hasta un nivel que requiera asistencia militar federal. Los funcionarios subrayaron que la orden de preparación no implica que las tropas vayan a ser enviadas de forma segura. La preparación para el despliegue se produjo tras advertencias públicas del presidente sobre la posible invocación de la Ley de Insurrección para sofocar las manifestaciones dirigidas contra agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que llevan a cabo una campaña de deportaciones. La Ley de Insurrección autoriza al presidente, bajo condiciones estrictas, a emplear fuerzas en servicio activo para tareas de aplicación de la ley interna cuando las autoridades estatales y locales no pueden mantener el orden; otras disposiciones legales permiten también desplegar tropas para proteger propiedades federales sin recurrir a dicha ley. El Pentágono dispone además de otras opciones, incluidas unidades de respuesta rápida recientemente formadas dentro de la Guardia Nacional, que podrían utilizarse ante disturbios civiles. El aumento de la postura federal se produce mientras cerca de 3.000 agentes de ICE y de la Patrulla Fronteriza han sido enviados al área de Minneapolis–St. Paul como parte de la operación migratoria. Las tensiones se intensificaron después de que un agente de ICE disparara y matara a un ciudadano estadounidense, lo que desencadenó protestas y enfrentamientos que, según líderes locales, reflejan una profunda ira por las tácticas de control. Las manifestaciones han incluido intentos de impedir las actividades de ICE, lo que motivó advertencias del presidente a las autoridades estatales y municipales para que restablezcan el orden o afronten una intervención federal. Las autoridades de Minnesota y líderes municipales se han opuesto con firmeza al despliegue de tropas en servicio activo, argumentando que enviar al ejército a las ciudades plantea problemas constitucionales, eleva el nivel de confrontación y podría avivar aún más situaciones ya volátiles. En su lugar, funcionarios estatales han movilizado a la Guardia Nacional de Minnesota y han instado al diálogo y a la desescalada. Autoridades locales y defensores de los derechos civiles han criticado la respuesta federal por considerarla excesiva y han advertido que militarizar la gestión de las protestas podría socavar la confianza pública y las libertades civiles. El Pentágono y la Casa Blanca no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios sobre la orden de preparación para el despliegue. Planificadores militares y civiles continúan supervisando la situación sobre el terreno mientras los responsables evalúan las implicaciones legales, operativas y políticas en caso de que instancias superiores ordenen un despliegue militar federal. https://www.youtube.com/watch?v=RKMZURF1Tig