Miércoles, 4 de febrero de 2026

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Fuerzas sirias entran en Hasakeh controlada por kurdos

Las fuerzas del gobierno sirio entraron en la ciudad de Hasakeh, controlada por las autoridades kurdas, en el marco de un acuerdo de seguridad coordinado, lo que marca un primer pa...
Las fuerzas del gobierno sirio entraron en la ciudad de Hasakeh, controlada por las autoridades kurdas, en el marco de un acuerdo de seguridad coordinado, lo que marca un primer paso hacia la implementación de un marco de alto el fuego respaldado por Estados Unidos que prevé una mayor integración de las zonas administradas por los kurdos con Damasco. Un convoy de más de 30 vehículos del Ministerio del Interior se desplazó a la ciudad y tomó posiciones en edificios estatales dentro de una “zona de seguridad” designada, mientras personal kurdo de las Asayish observaba el despliegue. Periodistas verificaron los movimientos desde las afueras hacia el interior de la ciudad, y funcionarios describieron la entrada como ordenada y previamente acordada para evitar enfrentamientos. El despliegue se produjo tras negociaciones posteriores a recientes avances militares de las fuerzas de Damasco en partes del este y norte de Siria. Las autoridades sirias presentaron la medida como un restablecimiento de la soberanía del Estado, la protección de las instituciones y la preservación de la estabilidad, mientras que responsables kurdos señalaron que cualquier arreglo debe respetar las administraciones locales y la seguridad de los civiles. No se registraron enfrentamientos importantes durante la entrada; los comercios permanecieron abiertos y no hubo desplazamientos masivos inmediatos. Hasakeh tiene una importancia estratégica, al situarse cerca de las fronteras con Turquía e Irak y en el centro de las regiones energéticas y agrícolas del noreste, donde el control ha estado durante años dividido entre el gobierno sirio, administraciones kurdas, fuerzas extranjeras y milicias aliadas. Analistas advierten que la situación sigue siendo frágil: múltiples actores armados operan en estrecha proximidad, incluidas fuerzas estadounidenses aún presentes en partes del noreste y grupos respaldados por Turquía al otro lado de la frontera, lo que hace esencial la desconflicción y reglas claras de enfrentamiento para evitar una nueva escalada. Las reacciones entre los residentes fueron mixtas. Algunos acogieron con cautela una presencia estatal más definida y la posible restauración de servicios; otros temieron una erosión de la autonomía kurda y posibles arrestos o restricciones. La entrada está siendo observada a nivel regional e internacional por sus implicaciones: Damasco presenta la reintegración como un dique frente a la intervención extranjera, mientras que Estados Unidos subraya la estabilidad y la prevención de un resurgimiento extremista. Observadores señalan que el despliegue funciona tanto como medida práctica de seguridad como prueba de hasta dónde puede avanzar la cooperación tentativa entre Damasco y las autoridades kurdas sin un acuerdo político integral. La operación subraya la naturaleza compleja e incremental de la reintegración territorial en Siria: los movimientos tácticos se entrelazan con negociaciones políticas más amplias y cálculos regionales. Si la presencia de fuerzas sirias en Hasakeh deriva en cooperación sostenida, nuevas tensiones o una reimposición gradual del control estatal dependerá del seguimiento de las conversaciones, de las garantías para la gobernanza local y de una coordinación eficaz entre los actores locales, nacionales e internacionales. https://www.youtube.com/watch?v=NKJW4fiv-rI