Autobuses con gazatíes que regresaban desde Egipto llegaron al Hospital Nasser, en Jan Yunis, después de que Israel reabriera el cruce de Rafah, permitiendo el movimiento tras meses de cierre. Multitudes esperaron fuera del centro médico para abrazar a los retornados; muchos se dirigieron a hogares y barrios gravemente dañados por meses de combates. La reapertura de Rafah era una condición del marco de alto el fuego de octubre, vinculado a un plan impulsado por Estados Unidos para frenar las hostilidades, y ha permitido que algunos pacientes y personas desplazadas viajen para recibir tratamiento y refugio, aunque el avance sigue siendo lento y limitado.
Pese a la reapertura parcial del cruce, la violencia continuó. Autoridades sanitarias informaron que bombardeos de tanques y ataques aéreos israelíes mataron a 24 palestinos, incluidos siete niños, en Gaza el mismo día, mientras que fuerzas israelíes dijeron que los ataques apuntaron contra militantes que dispararon contra tropas cerca de la línea de armisticio. Hamás condenó los ataques como violaciones que socavan la estabilización del alto el fuego y pidió presión internacional para detener nuevos incidentes.
Quienes regresan se enfrentan a paisajes urbanos devastados, con calles cubiertas de escombros, edificios colapsados, munición sin explotar e infraestructura severamente dañada. Muchas viviendas son inhabitables y los servicios básicos como agua, electricidad y atención sanitaria siguen siendo limitados o inexistentes. Agencias humanitarias advierten que los retornos suelen ser descoordinados y riesgosos, con refugios saturados, saneamiento insuficiente y altos riesgos de contaminación. Unas 20,000 personas en Gaza necesitan tratamiento médico en el extranjero, lo que subraya necesidades urgentes que la reapertura de Rafah solo aborda parcialmente.
Los servicios municipales y las operaciones de ayuda afrontan grandes restricciones. Los hospitales están desbordados, la escasez de combustible dificulta el bombeo de agua y el transporte, y la capacidad para retirar escombros es limitada. Las organizaciones humanitarias insisten en que los retornos a gran escala y de forma segura requieren un alto el fuego sostenido, rutas de acceso seguras y un apoyo considerable para la reconstrucción y la asistencia.
Mientras las familias retiran escombros, rescatan pertenencias personales y levantan refugios improvisados, muchas expresan alivio por regresar, pero también temor por su seguridad ante los ataques en curso y la incertidumbre sobre la reconstrucción. El contraste entre los reencuentros esperanzadores en el Hospital Nasser y la actividad militar persistente pone de relieve la fragilidad de la actual tregua y las enormes necesidades humanitarias que continúan en Gaza.
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Martes, 10 de febrero de 2026
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La reapertura de Rafah devuelve a gazatíes a casa
Autobuses con gazatíes que regresaban desde Egipto llegaron al Hospital Nasser, en Jan Yunis, después de que Israel reabriera el cruce de Rafah, permitiendo el movimiento tras mese...
Fecha de emisión: 5 de february de 2026