Una potente tormenta invernal azotó amplias zonas de Estados Unidos, dejando intensas nevadas, lluvia helada y fuertes vientos que interrumpieron el transporte, provocaron cortes de electricidad y obligaron a activar medidas de emergencia mientras millones de personas enfrentaban condiciones peligrosas. El sistema, impulsado por una irrupción de aire ártico, afectó regiones desde las Grandes Llanuras y el Medio Oeste hasta el Noreste, generando condiciones de ventisca con visibilidad casi nula en algunos puntos y severas tormentas de hielo en otros.
Los meteorólogos informaron acumulaciones de nieve de decenas de centímetros en varios estados, mientras que en otras zonas el hielo cubrió carreteras, árboles y líneas eléctricas. La visibilidad reducida y la nieve acumulada llevaron a las autoridades a cerrar autopistas y pedir a la población que permaneciera en casa; las ráfagas de viento agravaron los riesgos y contribuyeron a numerosos accidentes y vehículos varados. En todo el país, los aeropuertos cancelaron y retrasaron miles de vuelos debido a la imposibilidad de reposicionar aviones y tripulaciones, y los servicios ferroviarios se ralentizaron o suspendieron donde las vías y la señalización resultaron afectadas.
La acumulación de hielo y los vientos intensos causaron apagones generalizados, con las compañías eléctricas informando que cientos de miles de clientes se vieron afectados en el punto álgido de la tormenta. Las cuadrillas tuvieron dificultades para restablecer el servicio en condiciones peligrosas, y algunas comunidades fueron advertidas de que los cortes podrían prolongarse durante días, lo que aumentó la preocupación por la calefacción a medida que las temperaturas caían muy por debajo de cero y la sensación térmica elevaba el riesgo de congelación e hipotermia. En varias ciudades se abrieron refugios de emergencia para ayudar a personas sin calefacción o vivienda estable.
Autoridades estatales y locales declararon estados de emergencia en múltiples jurisdicciones para movilizar recursos. Gobernadores pidieron limitar los desplazamientos, vigilar a vecinos vulnerables y prepararse para interrupciones prolongadas. Escuelas y oficinas gubernamentales cerraron en amplias zonas, y muchas empresas pasaron al trabajo remoto o cerraron temporalmente. Quitanieves y camiones esparcidores de sal operaron de forma continua, pero las condiciones cambiantes —incluido el hielo negro bajo la nieve reciente— dificultaron la limpieza de las carreteras.
Funcionarios advirtieron que otras regiones aún podrían enfrentar nieve intensa, hielo y vientos fuertes a medida que el sistema se desplazaba hacia el este, y subrayaron que los peligros persistentes —líneas eléctricas caídas, ramas inestables y hielo negro— continuarían incluso después de que cesaran las precipitaciones. Se espera que las tareas de recuperación para despejar vías, restablecer la electricidad y evaluar daños se prolonguen durante días, mientras las autoridades recomiendan evitar viajes innecesarios y seguir las indicaciones locales mientras las comunidades se recuperan y comienzan las reparaciones.
https://www.youtube.com/watch?v=gsePRnpGqPg
Miércoles, 4 de febrero de 2026
Search
Search news, shows, or special coverage from NOW Spanish.
Tormenta invernal paraliza gran parte de EE. UU.
Una potente tormenta invernal azotó amplias zonas de Estados Unidos, dejando intensas nevadas, lluvia helada y fuertes vientos que interrumpieron el transporte, provocaron cortes d...
Fecha de emisión: 30 de january de 2026